4 Maneras como el Desapego nos Ayuda a ser Felices

El desapego nos ayuda a ser felices. Lo hace porque nos libera de amarres y dependencias y nos abre la mente a las mil maneras como se puede manifestar la felicidad en nuestras vidas, maneras que nunca podremos experimentar si no le damos oportunidad a lo diferente, a lo nuevo. 

La Felicidad es algo muy Personal

La felicidad está ligada a muchas emociones, y distintas circunstancias; felicidad es poder celebrar, pero también es tener paz; actuar nos puede traer felicidad, pero también lo puede hacer el observar; reímos de felicidad y también podemos llorar de felicidad.

A lo largo de nuestra vida, dependiendo de aspectos como nuestra cultura, las posibilidades económicas de cada quien, los valores del grupo familiar donde crecimos, el tipo de educación que recibimos y otros factores externos, cada uno de nosotros tiene una definición para la felicidad. 

Para algunos la felicidad está centrada en la familia, para otros en logros profesionales, o en aspectos económicos; hay quienes la relacionan directamente con la belleza física mientras que hay quienes la conceptúan de una manera más espiritual.

Saboteando la Felicidad

La felicidad es sencilla, complicada, espontánea y en consecuencia no es fácil entender cómo funciona. No es de extrañar entonces que muchas veces, en lugar de valorarla y aceptarla por lo que es, nos confundamos y terminemos saboteándola y saboteándonos nosotros mismos.

Sea cual sea nuestra definición personal de felicidad, lo cierto es que con frecuencia nos apegamos a las cosas o a las circunstancias que nos hacen felices en un determinado momento y lo hacemos con la idea de asegurar y extender ese momento de felicidad. Lo hacemos porque queremos evitar, controlar, eliminar la posibilidad de perder la felicidad y pensamos que aferrándonos a ella y sus circunstancias haremos que se quede.

El Desapego nos Ayuda a ser Felices

A consciencia o no, nos apegamos a los sentimientos de felicidad y satisfacción y nos identificamos con ellos, tendemos a permanecer en el pasado o a sentirnos ansiosos por el futuro, y como consecuencia dejamos de experimentar la dicha del momento presente. 

Como sabemos las cosas cambian, cambian las circunstancias, cambian las personas, cambian los sentimientos y si hemos vivido apegados a esas vivencias y emociones, lo nuevo, lo diferente nos hace sentir perdidos, miserables y hasta traicionados.

Cuando dejamos de aferrarnos y nos alejamos de la pretensión de tratar de controlar el mundo a nuestro alrededor, le permitimos al universo que nos satisfaga en maneras inimaginables. Dejar ir, desapegarse es necesario para permitirle la entrada a la felicidad. El desapego nos ayuda a ser felices.

La propia palabra, «desapegarse» nos puede hacer sentir inseguros. Casi físicamente, sentimos que vamos a peder algo que es nuestro, que forma parte de quienes somos, que nos da identidad, algo que es familiar. Pero el hecho de que cumpla con todas estas características no necesariamente quiere decir que sea bueno para nosotros, no quiere decir que “garantiza” nuestra felicidad. 

Sin saberlo cargamos a lo largo de nuestras vidas con apegos que son un lastre, que nos amarran y limitan. La felicidad está más cerca de lo que nos libera, de los que nos sorprende, se parece mas a lo que disfrutamos en el momento presente, a lo que presenciamos con la atención puesta en el ahora. El desapego nos puede ayudar a ser felices.  

Encuentro que hay ciertos desapegos que son básicos si queremos aliviarnos de cargas y si deseamos abrirnos a la felicidad. 

Soltar el Apego hacia la Gente

Es muy importante no permitir que sean otros quienes determinen cómo nos sentimos acerca de nosotros mismos. Es necesario abandonar la dependencia de la gente cuando se trata de reconocer quienes somos y cuanto valemos. 

Pasar tiempo solos algunas veces es una buena manera de eliminar el apego hacia otros, porque la soledad y el silencio nos permiten escuchar la voz del alma, nospermiten reencontrarnos con nosotros mismos. El silencio es el lugar donde podemos reconocer todo nuestro potencial infinito y donde una mirada hacia elinterior, un examen de nuestras pasiones y valores será realmente valioso y liberador. 

El desapego de la gente nos permite comprender que solo cada uno de nosotros tiene la habilidad de sentirse amado, seguro, feliz.

Soltar el Apego al Pasado 

Este es uno de los más difíciles porque no es sencillo aceptar, que nos guste o no, no podemos hacer nada para cambiar el pasado. De manera que, en vez de rumiar una y otra vez lo que pasó o dejó de pasar, la sugerencia es que nos enfoquemos en lo que está sucediendo en este momento, en este instante, porque a fin de cuentas este es el único momento sobre el cual tenemos cierto control. 

Aceptemos en paz lo pasado y así podremos darnos cuenta de que lo que sea que haya ocurrido, sucedió de manera perfecta para nuestro propio crecimiento personal. Aunque dijimos que era difícil, todos podemos hacerlo, lo hemos hecho y seguimos haciéndolo. 

Por un instante detente a reconocer cómo has cambiado en tu manera de pensar y de actuar a lo largo de la vida, cómo, en otras palabras, te has desapegado de creencias, circunstancias, sentimientos y personas. Simplemente debemos aprender a practicar el desapego de manera más consciente.

Soltar el Apego al Futuro 

No hay necesidad y no es posible saber lo que el futuro traerá, lo único que necesitamos es estar conscientes de que nuestro futuro es el resultado de cómo usamos el momento presente. Dice Joel Osteen:

“Si quieres ser feliz tienes que ser feliz a propósito. Cuando despiertas no puedes simplemente esperar a ver que tipo de día tendrás. Tienes que decidir qué tipo de día vas a tener.”

Joel Osteen

De eso precisamente se trata, de estar consciente de lo que queremos y de nuestras acciones en este momento, es así como “usamos el momento presente”. No podemos encontrar la felicidad y satisfacción en el futuro, tenemos que actuar ahora.

Soltar el Apego a Sentimientos y Emociones

Esto va tanto para sentimientos positivos como para sentimientos negativos. La mayoría de nosotros estamos apegados a sentimientos que nos hacen prisioneros de nuestra mente alejándonos de la felicidad. Tendemos a olvidar que todos son sólo emociones pasajeras.

Para liberar tu mente, date cuenta cuando te sientas abrumado por una emoción y has una pausa. Observa tus sentimientos mientras respiras lenta y profundamente y te dices a ti mismo: “Esto es sólo una emoción, esto no me define.” Notarás como esa sensación de angustia empieza a desaparecer. Sigue respirando a consciencia y ábrele las puertas a la serenidad.

El desapego nos hace protagonistas de nuestras vidas, nos hace responsables de nuestra felicidad.

“Sólo el corazón humano puede vivir en la conciencia del momento presente. La mente humana no puede porque su naturaleza esencial es reflexionar sobre el pasado y planificar el futuro. Es por esto que todos los sabios nos animan a ir más allá de la mente, hacia la trascendencia ilimitada de la conciencia centrada en el corazón.”

David Simon

  Artículos relacionados

Añadir un comentario