Un Buen Plan

Y sucedió, como probablemente también le pasó a algunos –o muchos- de ustedes. Eso que quería empezar, eso que estaba determinada a que fuera parte de mi 2016 no ha arrancado… todavía. No pudo ser en el 1 de enero; tampoco pudo ser el primer lunes del año, ni el segundo, ¡ni siquiera la primera quincena!

Como es de esperarse cuando comienza un año, estamos llenos de las mejores intenciones para nosotros mismos y para los demás; le apostamos a nuestra constancia, a nuestra determinación y compromiso con lo que queremos lograr y pensamos llenos de entusiasmo, “¡Arranco en enero!”, ”¡Este SI va a ser el año!”. Y muy posiblemente es larga la lista de todo lo que nos entusiasma y que queremos iniciar, cambiar, probar, aprender.

No todo tiene que cambiar

   Otra frase que decimos al inicio de año es, “Este año las cosas van a ser diferentes” y si bien siempre hay cosas que queremos, debemos o podemos cambiar, no hay que olvidar que también hay muchas cosas buenas que ya existen en nuestra vida, que queremos conservarlas, nutrirlas y afianzarlas.

El inicio de año es un buen momento para apreciar todos los aprendizajes y rectificaciones que han ocurrido en el pasado, para agradecer todas las habilidades y fortalezas que hemos adquirido, fortalezas que pueden ser muy útiles en los próximos meses. Es posible por ejemplo, que hallamos desarrollado una mayor capacidad para ser compasivos o que tengamos mas seguridad en nosotros mismos; puede que, como resultado de una experiencia vivida, nos sintamos más seguros, más valientes o que hayamos adquirido una nueva destreza o un nuevo hábito como la meditación. Reconocer, concientizar, agradecer y utilizar estas fortalezas y hábitos nos pone en el camino del logro de los nuevos proyectos.

Flexibilidad y Desapego

   En mi caso, puedo reconocer ciertas actitudes o herramientas que he ido incorporando en mi vida y que han sido y seguirán siendo de gran utilidad, como es el caso de la flexibilidad y el desapego. La flexibilidad, por ejemplo, nos da libertad para abrirnos a nuevas opciones, nos brinda la posibilidad de acceder a diferentes ángulos. El desapego por su parte, nos permite enfocarnos en lo que es realmente importante, ahorrándonos el desgaste y sufrimiento que implica aferrarse a lo que ya no sirve pero que nos es conocido, familiar o a ideas preconcebidas de lo que “debe ser”.

La flexibilidad es una herramienta muy importante cuando empezamos algo, cuando nos estrenamos en una actividad ya que la misma condición de nueva la impregna de incertidumbres que requieren de una mente y una actitud flexibles para aceptar que no todo lo podemos prever, imaginar, controlar. Por supuesto no siempre recordamos o estamos dispuestos a ser flexibles y con frecuencia olvidamos el costo emocional del apego; tomar consciencia, reconocer, aceptar y transformar esos momentos cuando la resistencia se apodera de nuestra mente nos brinda la oportunidad de crecer.

 Aceptando lo que es

En este momento hay planes que apenas arrancan, otros lo harán a lo largo del año y habrán algunos que quedarán para más adelante o que perderán importancia y vigencia. Me resulta oportuna esta reflexión de Byron Katie,

“La vida es simple, todo sucede para ti, no te sucede a ti. Todo sucede exactamente en el momento correcto, ni muy pronto ni muy tarde. No tiene que gustarte, es más fácil si te gusta.”

Es más fácil, mucho más fácil cuando aceptamos que siempre habrán imprevistos, que en cualquier momento pueden surgir situaciones e inconvenientes incluso en los planes más cuidadosamente estructurados. Es más fácil si aceptamos lo que es, sin resistir pero sin flaquear. Aceptar no quiere decir resignarse, quiere decir entender la potencialidad, la variedad, las infinitas posibilidades que nos rodean, saber aprovecharlas y saber también que resistirse a lo que es, es simplemente inútil y desgastante.

En mi caso, si no inicié mi proyecto hace una semana, simplemente no sucedió. No puedo volver atrás, no puedo hacer nada el 1 de enero de 2016, si puedo hacer algo hoy. …No tiene que gustarme, es más fácil si me gusta. La aceptación lo hace más fácil porque reduce la resistencia, la fricción, la pérdida de energía; la aceptación nos brinda la posibilidad de concentrar esa energía en crear, en buscar soluciones, en aportar.

Un TIP para 2016

   Es importante elaborar la lista de las cosas que queremos lograr, es igualmente importante la lista de las actitudes que podemos cultivar, ellas son las herramientas que nos permitirán empezar a hacer realidad lo que deseamos.

   Me gusta lo que propone la autora Angeles Arrien en su  libro «VIVIENDO EN GRATITUD», hacer del agradecimiento la actitud, el sentimiento permanente en nuestra vida durante todo un año. Poner en práctica esta proposición nos brinda de entrada un gran beneficio ya que distintas investigaciones han comprobado que la gente agradecida es gente feliz y que la gente feliz es gente exitosa. En otras palabras, la práctica del agradecimiento nos puede ayudar a alcanzar nuestros objetivos de manera exitosa y con el beneficio adicional, de que en el proceso seremos más felices.

Un buen plan

Pienso que es un buen plan para 2016 mantener, alimentar y fomentar en nuestra mente y en nuestro corazón la flexibilidad, el desapego, la aceptación y el agradecimiento; estas actitudes, nos ponen en el camino de la libertad, de la creatividad, de la paz y la felicidad, experiencias y sentimientos positivos, sanadores y con poder multiplicador, ya que nos sólo nos benefician como individuos sino que tienen el potencial de impregnar la vida de todos. Gracias a estas maneras de percibir y vivir la vida, cada día se puede convertir en una oportunidad de empezar a construir una vida más plena, más útil, profunda y feliz.

Quiero compartir este pensamientos del Dr. David Simon, un gran maestro; me siento infinitamente agradecida por la inmensa suerte de que se cruzara en mi camino.

 “La mayor contribución que podemos hacer al bienestar de quienes comparten nuestras vidas es tener paz en nuestros corazones. Cuando nuestros corazones están llenos de gratitud y nuestras mentes están rebosantes de entusiasmo, cada persona que encontramos deja nuestro espacio sintiéndose un poco más ligero que cuando entró en él.”

Los invito a acompañarme en esta meditación guiada, la cual tiene la intención de animarnos a sembrar y cultivar en nuestro sagrado espacio de silencio, las semillas de los hábitos y actitudes que nos brindan una experiencia de vida rica, serena y de conexión con nuestra esencia divina.

Namaste,

Regina

 


 

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Comentarios

  1. Anabelle Dominguez  junio 9, 2016

    Mavillosos sus consejos..son reales…naturales. Gracias.Anabelle

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  2. Pb  marzo 1, 2017

    Gracias, Regina. Un placer leerte y sentirte. Un infinito agradecimiento.

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