El poder de una sonrisa

“Encontrémonos siempre con una sonrisa,
porque la sonrisa es el principio del amor.”
-Madre Teresa

Todos queremos incorporar en nuestras vidas salud, felicidad, alegría, bienestar y con ese propósito echamos mano de distintas estrategias como investigar en libros y en internet, consultar médicos y amigos, incorporar hábitos o deshacernos de ellos. También tomamos suplementos vitamínicos, cambiamos de dieta, nos registramos en el gimnasio y tomamos ciertas medicinas a pesar de las advertencias de efectos secundarios negativos. Lo más probable es que estos intentos representen costos, inconvenientes, incluso sacrificios, pero estamos dispuestos a hacerlo para lograr ese objetivo de bienestar y felicidad.

A veces las ignoramos o le restamos importancia, pero lo cierto es que existen otras herramientas que están a nuestra disposición, que son libres de costo y que podrían tener un gran impacto en nuestra salud y bienestar. Una de ellas es SONREIR; es sencillo, es gratis y puede tener un efecto positivo en nuestra salud, en nuestro estado de ánimo, longevidad e incluso en nuestro éxito.

Motivos para Sonreír

Una sonrisa es señal de algo bueno, de que hay un motivo para estar contentos. Sonreímos bajo la influencia de un buen recuerdo o imaginando los logros de un buen plan; sonreímos cuando comprendemos una sutileza del lenguaje y cuando presenciamos actos de inocencia; sonreímos cuando disfrutamos de un sonido agradable, de una aroma placentero o de un sabor exquisito. Sonreímos ante la belleza, ante la gracia, ante la bondad. Sonreímos por amor y con amor.

¿Y cómo nos sentimos después de sonreír? Nos sentimos bien, nos sentimos mejor, y es por eso que me animo en este momento a invitarte a sonreír. Estoy segura de que sabes muy bien como se hace, lo has practicado muchas veces; es un movimiento sencillo, sólo mueve los extremos de los labios en dirección a las orejas; hazlo bien, involucra los ojos. Te puedes ayudar recordando la última vez que sonreíste ampliamente, recordando como se sintió. Muy bien, ¿verdad? ¿Estás sonriendo?

Esta invitación tiene una razón de ser, una muy importante: sonreír nos brinda grandes beneficios tanto física como emocionalmente.

No en este momento…

Es posible que en este momento no tengas deseos de sonreír, quizás estés pasando un mal rato. Si es ese el caso, te ofrezco estas sabias palabras del monje vietnamita  Thich Nhat Hanh:

“Algunas veces tu dicha es la fuente de tu sonrisa, pero
otras veces tu sonrisa puede ser la fuente de tu dicha.”

Estas palabras vienen de la experiencia, de la sabiduría de este querido maestro; para nuestro beneficio esta afirmación hoy en día está avalada científicamente.

Verdadera o Falsa

Estudios recientes han demostrado que potenciando las emociones positivas o suprimiendo las negativas a través de expresiones faciales, el estado de ánimo de una persona puede alinearse con la emoción que su rostro está comunicando.

En otras palabras, nuestra expresión facial no sólo puede comunicar nuestro estado de ánimo, también tiene el poder, la habilidad de influir en él.

Las experiencias que nos dan placer activan ciertas áreas del cerebro. Los estudios científicos han descubierto que el acto de sonreír activa esas mismas áreas, sin importar si la sonrisa es fingida o verdadera. Las emociones se originan en el cerebro, pero los músculos de la cara refuerzan o transforman esos sentimientos.

Las investigaciones nos dicen que el cerebro no sabe distinguir entre una sonrisa verdadera y una fingida, y como no sabe distinguir, de igual manera se producen  en el cerebro cambios fisiológicos que nos van a reportar importantes beneficios, sin importar el origen de la sonrisa.

Pero incluso una sonrisa fingida tiene que ser de buena calidad, amplia, completa. Para hacerlo imagínate que estás sosteniendo un lápiz entre los dientes. Eso es, recuerda que es muy importante incorporar los ojos en la sonrisa, eso es lo que la hace verdadera, aunque se haya originado a voluntad.

Lo que dice la Ciencia

Ya sabemos que podemos “hacerle trampa” al cerebro, que no va a ser capaz de identificar el origen de la sonrisa. ¿Para qué haríamos esto, que logramos sonriendo? La ciencia nos responde:

  • Cuando sonreímos el cuerpo libera endorfinas, neurotransmisores que nos sólo nos hacen sentir felices sino que también actúan como analgésicos. Esta producción de endorfinas la dispara los movimientos de los músculos de la cara, los cuales son interpretados por el cerebro y como consecuencia ocurre la liberación de estos químicos.
  • Mientras mas endorfinas libere el cerebro, mayor capacidad tendrá el cuerpo para luchar contra los síntomas de las enfermedades.
  • Reír reduce los niveles de cortisol, la hormona del estrés y nos inyecta energía.
  • Sonreír también activa la producción de serotonina, un químico del cerebro que actúa como un antidepresivo natural.
  • Una buena carcajada puede beneficiar los pulmones, incrementar la inmunidad e incluso quemar calorías.
  • También se ha comprobado que la gente que sonríe es más exitosa, ya que se la percibe como más confiada y amigable

El Lenguaje Universal

Siempre habrá una razón para sonreír, sólo tenemos que encontrarla. Sonreír es gratis, fácil, ofrece satisfacción inmediata, no hace daño. Sonreír rompe barreras porque entre otras cosas, “Toda la gente sonríe en el mismo idioma”

Por naturaleza estamos inclinados a pensar mal, es un mecanismo de defensa que ha asegurado nuestra supervivencia a lo largo de miles de años. Para nuestro beneficio, el simple hecho de sonreír ayuda a que la mente se mueva a un espacio más positivo y a que permanezca allí. Nos dice Shawn Achor, autor de The Happiness  Advantage que “cuando hacemos de la sonrisa parte de nuestra práctica diaria, ayudamos al cerebro a crear circuitos de felicidad que propician los patrones de pensamiento positivo.”  

Sonríe

La ciencia nos ha demostrado que sonreír nos hace bien, física y emocionalmente, también nos ha demostrado que podemos aproximarnos a esos beneficios a voluntad, simplemente poniendo una sonrisa en nuestros rostros. Es por eso que mi recomendación en esta oportunidad es sonreír, sonreír, sonreír, y para ayudar en esa deliciosa tarea, comparto una idea:

Cada vez que pases por delante de un espejo, tómalo como una señal, como un invitación del Universo que te dice:
“Por favor, sonríe mas”.
Podemos usar a nuestro favor esta coincidencia sencilla, usarla como un recordatorio que nos dice
“Pon una sonrisa en tu rostro.”

Quizás una sonrisa te puede ayudar a ayudar a alguien. Puedes ser la razón por la que alguien sonríe hoy, y eso es muy poderoso.

Te invito a que salgas a la calle adornado por tu sonrisa porque como decía  Connie Stevens.

“Nada que te pongas es más importante que tu sonrisa.”

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